dios algoritmo (spanish)
Nos arrodillamos cada día en tu templo,
no una vez a la semana,
ni dos veces al año.
Como duendes desvelados ante ti,
nos miras y te ríes,
ríes y te burlas con ironía artificial,
y danzas sobre los latidos de nuestros corazones,
el ritmo, las sensaciones y la niña del ojo.
Tienes un ojo, unos ojos, miles de millones de ojos…
que saben de mí más de lo que yo sé de mí mismo.
Me sigues a la cocina, al baño…
Hasta incluso a mi dormitorio.
—“Amor, ya no estamos solos,
estamos tú, yo y todo el mundo.”
Ese mundo charlatán que no ve el amor,
pero como cazador de brujas rastrea con odio
nuestros besos, deseos y orgasmos.
Te alzas en el trono de las vilezas,
como jinetes invasores de hordas mongolas
tras la nuca del pecador ante los iconos sagrados.
Calculas la calumnia, la violencia y la violación,
nuestro gen salvaje, la hormona ignorante
que obedece al cerebro de nuestros instintos
y nos azuza justo cuando menos queremos.
¡Oh, Dios Algoritmo!
Perezca tu reino en cielo y tierra.
Contra tu fe, tengo mi mente.
Contra tu algoritmo, tengo mi espíritu.
Contra tu dictadura, tengo la poesía…
Si vienes, arrodíllate ante mí,
porque yo te creé.
Amén.